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Queremos
saber para
contar y
contar para
aprender.
Se ha dicho
que la esperanza no es la convicción de que las cosas saldrán bien sino la
certidumbre de que algo tiene sentido.
Y para el
Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la Agencia Sueca de
Desarrollo Internacional (ASDI) y la Agencia Catalana de Cooperación para el
Desarrollo (Generalitat de Cataluña) tiene mucho sentido la tarea de
identificar, organizar, analizar y hacer de dominio público experiencias que
enseñan cómo sí es posible salir del callejón del conflicto armado
colombiano.
Hablamos
de experiencias:
Nacidas de la
imaginación creadora que se sobrepone a la rabia, el odio y el miedo.
Alimentadas
por el pragmatismo y la necesidad de vivir, a pesar de la violencia, el
sufrimiento y los desencantos.
Forjadas con
tenacidad por personas y comunidades que no renuncian a una vida digna,
larga y saludable; a la participación en la vida pública, al acceso al
conocimiento y al disfrute del bienestar.
Protagonizadas por quienes confían en su capacidad de entender para cambiar
las raíces, dinámicas, racionalidades e incentivos que originaron,
expandieron y degradaron el conflicto y que hoy obstaculizan su resolución.
¿CÓMO CUALES?
Buscamos
proyectos, programas o procesos que, en diversos grados y modos, disuadan la
opción de la violencia, mitiguen su impacto mientras dure o generen
condiciones para una paz firme y duradera, en la medida en que contribuyen
a:
Cuidar a la
gente.
Humanizar la guerra.
Atender a las víctimas
Deshacer los ejércitos.
Prevenir el reclutamiento.
Desfinanciar la guerra.
Desnarcotizar el conflicto.
Fortalecer la gobernabilidad local en medio del conflicto.
Gestionar democráticamente crisis agrarias, laborales o económicas que
avivan el conflicto.
Redescubrir la política como alternativa a la guerra.
Pactar la paz.
Cambiar los imaginarios sobre el conflicto.
Garantizar la participación de la sociedad civil y la comunidad
internacional en la resolución del conflicto.
Los
siguientes ejemplos explican el tipo de Buenas Prácticas que buscamos,
aunque no agotan el repertorio de casos ni las posibilidades de cada una
para producir impacto directo sobre el conflicto armado:
Un programa
contra la violencia intrafamiliar si, al prevenir malos tratos y abusos
sexuales, evita que menores de edad se vinculen a una organización armada
ilegal.
Un programa
de desarrollo local si resuelve factores que exacerban la confrontación
armada tales como una crisis agraria, un conflicto laboral o la disputa por
la riqueza generada por un megaproyecto.
Un proceso de
participación ciudadana si genera condiciones políticas, culturales,
sociales o institucionales para la solución no violenta de los conflictos y
el respeto a los derechos humanos.
Un modelo de
manejo de regalías si sus mecanismos de planeación, gestión y control
impiden la captación o administración de recursos por parte de los actores
armados.
Un proyecto
de producción agroecológica si genera oportunidades a familias en situación
de desplazamiento y desarraigo.
Una
iniciativa de comunicaciones si contribuye a la resistencia cultural a la
guerra o a cambiar los imaginarios sobre el conflicto y las manera de
resolverlo.
Un modelo
pedagógico si lleva la educación hasta niños y niñas víctimas o vulnerables
al conflicto armado o si genera espacios de convivencia y reconciliación en
una comunidad víctima de la guerra.
Un proyecto
productivo si ofrece una alternativa económica lícita y sostenible para una
comunidad de campesinos cocaleros.
Un movimiento
de resistencia civil contra un grupo armado al margen de la Ley.
¿CÓMO HAREMOS LA TAREA?
La haremos en
sintonía con la política corporativa del PNUD para los informes de
desarrollo humano que propicia diálogo público, análisis riguroso,
formulación de políticas y pedagogía ciudadana. Por tanto, más que un
ejercicio puntual, es un proceso con las siguientes fases:
Convocatoria amplia y pública.
La convocatoria está dirigida a instituciones, organizaciones, gobiernos,
agencias de cooperación, comunidades y personas que participan, auspician
o conocen de la existencia de esas Buenas Prácticas y consideran útil
hacerlas de dominio público.
Distribución y diligenciamiento del formulario de identificación.
Quienes
deseen participar diligenciarán un sencillo formulario de identificación de
la Buena Práctica. Para su distribución contamos con el apoyo de
Gobernaciones, Alcaldías, Universidades, Cámaras de Comercio, empresas,
gremios, redes y organizaciones sociales (sindicales, de mujeres,
afro-colombianas, indígenas, campesinas, de jóvenes, ambientales, de
derechos humanos), Iglesias y medios de comunicación.
El formulario
puede ser diligenciado electrónicamente en:
www.saliendodelcallejon.pnud.org.co
Recolección de los formularios diligenciados.
Para facilitar la recolección de los formularios, especialmente en las
regiones, hemos dispuesto de las siguientes opciones:
Correo aéreo:
Programa de Naciones Unidas
para el Desarrollo (PNUD)
Área de Desarrollo Humano
Ref. Saliendo del Callejón del
Conflicto
Carrera 11 #82-76, Oficina 501B
Bogotá, Colombia.
Página Web
www.saliendodelcallejon.pnud.org.co
Aliados regionales
Algunas instituciones y
personas están comprometidas con la recolección de los formularios y el
proceso de identificación de las Buenas Prácticas.
En
www.saliendodelcallejon.pnud.org.co
encuentra nombres, direcciones, teléfonos y correos electrónicos de quienes
participaron en la elaboración, difusión y debate del Informe Nacional de
Desarrollo Humano 2003 (indh
2003),
‘El Conflicto, callejón con salida’
y
siguen aliados en esta tarea:
Comités Consultivos Regionales, Red de Corresponsales, Red de
Multiplicadores, periodistas, centros de estudio, organizaciones no
gubernamentales, agencias de cooperación internacional, entre otros.
Banco Nacional de Buenas Prácticas.
Las experiencias inscritas
quedan consignadas en el Banco Nacional de Buenas Prácticas, especie de
bóveda virtual que a través de la Internet atesora todo ese conocimiento
colectivo y lo convierte en un bien
público al alcance de las mujeres y los hombres de Colombia que
buscan salir del callejón del conflicto armado. Quien diligencie el
formulario de inscripción debe indicar, en la casilla correspondiente, si
desea mantener en reserva la identidad de la Buena Práctica.
De modo
permanente e interactivo, el Banco permite:
Recolectar,
sistematizar y hacer de dominio público
la información consignada en el formulario de identificación.
Propiciar
intercambios de aprendizajes sociales, como expresión de solidaridad en
medio del conflicto.
Reconocer
nacional e internacionalmente a comunidades, líderes, movimientos,
organizaciones sociales, autoridades y cooperantes de las Buenas Prácticas.
Estimular el
acompañamiento nacional e internacional.
Preservar en la memoria histórica a quienes han demostrado capacidad para
ampliar sus opciones legítimas en medio del conflicto.
El Banco sirve como:
Portafolio sistematizado y actualizado de las Buenas Prácticas.
Guía para el trabajo de agencias estatales, donantes internacionales,
organizaciones no gubernamentales, gobiernos, agencias, fondos de
cooperación y el sistema de Naciones Unidas.
Fuente
documental para periodistas, investigadores, centros de pensamiento,
documentalistas, programas nacionales e internacionales de desarrollo y paz,
redes, organizaciones sociales, legisladores, planificadores y responsables
del diseño y ejecución de políticas públicas.
Punto de
encuentro para el intercambio y transferencia de las Buenas Prácticas.
Ocasión para
continuar y enriquecer el proceso de diálogo, análisis riguroso, pedagogía
ciudadana, construcción de consensos y formulación de políticas que
propiciamos antes, durante y después de la
publicación
del Informe Nacional de Desarrollo Humano 2003, ‘El Conflicto, callejón con
salida’.
Evaluación de las Buenas Práctica.
Personas
Personas reconocidas, calificadas académicamente e independientes
-auspiciadas por el PNUD, la ASDI y la Agencia Catalana Cooperación para el
Desarrollo (Generalitat de Cataluña)– evaluarán las Buenas Prácticas.
La evaluación
no es una calificación sino un esfuerzo ordenado para:
--
Identificar sus fortalezas y debilidades.
-- Entender las “claves” que las convierten en Buenas Prácticas.
-- Establecer condiciones que las estimulan u obstaculizan.
-- Determinar su capacidad para proteger a la comunidad, superar los
avatares del conflicto, incidir en la política pública y permanecer en el
tiempo.
DIFUSIÓN
Divulgaremos
noticias, relatos, crónicas, documentales o monografías descriptivas sobre
algunas Buenas Prácticas que, a juicio de los evaluadores, ilustren
aprendizajes relevantes.
Al hacer la
tarea sabremos quiénes, dónde, cómo y por qué están haciendo lo que hacen
para salir del callejón del conflicto armado. En síntesis: queremos
saber para
contar y
contar para
aprender.
¡Inscribe tu experiencia!
ÁREA DE DESARROLLO HUMANO
Programa de Naciones Unidas para el
Desarrollo (PNUD)
Carrera 11 #82-76, Oficina 501 B
Bogotá, Colombia
PBX (Conmutador)
636 47 50
Extensiones: 202, 203 y 204
Fax: 636 47 50
Extensión 209
Correo:
www.saliendodelcallejon.pnud.org.co
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